Oración a Jesús

Por: Antonio Gómez Martín.

Jesús mi Dios, mi Creador a TI me dirijo para renovar mi promesa de AMOR ETERNO.

A TI te entrego lo único que poseo que no es otra cosa que la vida que TÚ me diste. Ayúdame en cada momento de mi existencia, permíteme que siga guiándome por el faro que TÚ eres.

No dejes Señor que me aparte del camino que me lleva hacia el Padre pues me perdería en la oscuridad de las tinieblas.

Protege cada segundo de mi vida Señor, protege a mi familia, a mis amigos, a los animales del planeta, a las plantas y todo aquello que TÚ has creado para que nosotros sin darnos cuenta vivamos en un verdadero paraíso, regalo del que permíteme Señor decirte que quiero ser digno, pero no sé cómo hacerlo sin TU ayuda.

Enséñame Señor hacer TU voluntad, quiero que me des fuerza suficiente para seguir por el camino que TÚ trazaste.

Ese camino lleno de regalos, de nobleza, de virtudes, de justicia, pero sobre todo de rectitud y obediencia al mandato de amarnos los unos con los otros como TÚ nos amas.

Ayúdame Señor para que las tinieblas de la oscuridad y el engaño no consigan apoderarse de mí o de mi alma. Enséñame Dios mío a practicar la caridad, la humildad, la justicia y la rectitud.

Concédeme Señor el privilegio de ser un seguidor tuyo hasta el fin de los tiempos.

Fin que no es otro que caer en tus brazos de Padre para recibir el abrazo y la bienvenida de alguien que nos creó por AMOR.

Enséñame Señor hacer un misionero tuyo en mi mundo, que pueda anunciar TU mensaje de AMOR allí por donde vaya sin agachar la cabeza. Sintiéndome feliz de pronunciar TU mensaje de salvación a todos aquellos hermanos que encuentre en mi camino. Que cada día seamos más los seres que te seguimos en la fila del AMOR.

Ayúdanos Señor hacer TUS hijos de verdad a cumplir el mandato divino de AMARTE sobre todas las cosas y amar a nuestros semejantes como a nosotros mismos, tal y como TÚ lo haces con nosotros sin fallarnos ni un solo instante, aunque nosotros no nos demos cuenta Dios mío.

Perdona nuestras mínimas faltas Señor y no permitas que nos equivoquemos o que caigamos en la confusión de dejarnos guiar por las cosas materiales ni por los actos que nos lleven por soberbia a vulnerar tu voluntad.

Por TI mi Señor, mi Dios, mi Rey, Rey de Reyes, Dios de Dioses ahora y siempre y por toda la eternidad te seguiré y te AMARÉ siempre. Amén